Deriva

A la deriva en un mar vacío, sin olas que nos arrastren hasta la orilla.

Refugio de rémoras huérfanas de tiburones.

Costra de sal; carcasa de huesos quebradizos blanqueados al sol; supervivientes del tiempo.

A la deriva, maderas ahogadas que se salvaron del fuego.

A la deriva en un mar airado, esperando encontrar la orilla adecuada.

Siempre habrá una historia

Siempre habrá una historia en esta casa.

Un cuento para las noches frías, un verso para las tardes cálidas.

Siempre habrá una historia en esta casa.

Un érase una vez y cientos de veces.

Siempre habrá una historia en esta casa.

Pero si de pronto llega el día en el que se cuente la última y se guarde silencio, apaga las luces, cierra la puerta y echa la llave. Esta casa ya no será un hogar.

No tengas prisa por volver.

Pide un deseo

Estrellas

Explosiones en el cielo desafiando la oscuridad del vacío.
Luz muerta en constante viaje.
Guía de vuestros primeros pasos.
Y los pequeños deseos no nos importan nada.

Lloré todo el cielo

Tanto lloré que me quedé sin lágrimas y entonces lloré las estrellas del cielo, la Luna y el Sol.
Galaxias corriendo por mis mejillas.
Y así se quedó oscuro mi corazón.

Junio

Junio.

La promesa de lo que nos espera, días de sol y sombras largas, el olor en el aire de unas vacaciones que nunca vuelven a ser las mismas que las que recordamos; los veranos nunca son tan largos como en la niñez.

La mitad, lo que dejamos atrás y lo que tenemos por delante.

Junio, no tengas prisa por marcharte.

La levedad de los corazones

Cuando los días están en calma, el corazón busca tormentas, chubascos pasajeros que sofoquen el sopor y limpien el polvo de todos los días.

En las noches serenas aprieta los dientes y se guarda los secretos que no te cuenta.

Su levedad se vuela en las tempestades.

 

 

 

Escondite

Me escondo en los espacios vacíos que no ocupo.

Me escondo en pensamientos que aún no han sido.

Me escondo entre el ahora y el nunca.

Me escondo en palabras ajenas que saben a hiel.

Me escondo en el eco de las canciones que no se pueden tararear.

Me escondo en las fotos desenfocadas que no saben captarme.

Me escondo en los lugares fuera de sitio.

Me escondo en memorias desplazadas.

Me escondo en este juego del escondite, encontrándome sin saber que me he perdido.

 

 

Quiero

Quiero nubes en el cielo para no perderme entre tanto azul.

Quiero olas en el mar para no ahogarme en la quietud.

Quiero oscuros en mis claros para no cegarme por el sol.

Quiero lágrimas entre la risa y un llanto que consuele.

Quiero una vida entera, porque no hay pleno sin vacío, porque no hay vida sin muerte.

 

Hay días

Hay días que no somos nosotros, solo un cascarón vacío, un vacío vestido con nuestra piel.
Hay días que no somos nosotros, sino una fuerza imparable que abre caminos y crea remolinos.
Hay días que no somos nosotros, somos una quietud a la espera de suceder.
Hay días que no somos nosotros, tan solo un recuerdo, algo que ya ha dejado de ser.
Hay días y más que serán y los que no volverán. Hay días que no te reconocerás y días que por fin serás.